Bienvenido a Academia Kunko. Soy Diego. Hoy vamos a construir tu primera automatización en Customer punto io, con una regla: cada mensaje tiene que ayudar a alguien a avanzar. Imaginá una aplicación donde una persona se registra, pero todavía no crea su primer proyecto. El registro es el comienzo. La primera acción de valor es crear ese proyecto. Ese es nuestro objetivo. Primero, creamos una automatización en borrador. Le damos un nombre claro y elegimos un evento de entrada: registro. En esta demo usamos kunko academia registro. En tu implementación, este evento tiene que llegar desde tu producto. No alcanza con inventar el nombre dentro de Customer punto io. ¿Por qué usamos comportamiento? Porque nos da contexto. La persona acaba de mostrar interés y sabemos qué paso le falta. Tip de lifecycle: antes de escribir el email, definí quién entra, qué queremos que haga y cuándo tiene que salir. Ahora agregamos una espera de un día. Atención: un día es una hipótesis para esta demo, no una receta universal. Dale tiempo a la persona para explorar. Después ajustá el plazo según el tiempo que tus usuarios suelen tardar en llegar al primer valor. La siguiente decisión es fundamental. Antes de enviar, comprobamos si ya completó su primera acción. Para eso, nuestro producto debe actualizar el dato de activación. Si ya avanzó, sale del recorrido. Si todavía no avanzó, recibe ayuda. Tip de comportamiento: un recordatorio pierde relevancia si pide algo que la persona ya hizo. Evitar ese mensaje también es parte de una buena experiencia. Llegamos al email. No vamos a contarle todas las funcionalidades. Le vamos a proponer un próximo paso concreto: crear su primer proyecto. Un asunto claro, una explicación breve del beneficio y un botón que diga exactamente qué va a hacer. Por ejemplo: tu primer proyecto empieza acá. En el cuerpo, explicamos: creá un proyecto para organizar tu próxima tarea en un solo lugar. Y el botón: crear mi primer proyecto. El enlace tiene que llevar a esa acción, no a una página donde tenga que volver a buscarla. Esto aplica una idea de diseño conductual: reducir esfuerzo y hacer visible el siguiente paso. No es magia del cerebro, ni una promesa de conversión. Es una hipótesis que podemos probar. Si hay una dificultad frecuente, sumá una ayuda concreta. No agregues urgencia falsa. Antes de activar, revisamos los datos, las ramas, el remitente, el enlace y la vista previa. Este recorrido queda en borrador. Para validarlo de punta a punta, necesitamos dos perfiles de prueba: uno que ya se activó y otro que todavía no. Y medimos lo que importa: cuántas personas llegan a su primera acción de valor. Las aperturas sirven como señal secundaria. Para saber si el mensaje ayudó de verdad, más adelante compararemos contra un grupo sin ese mensaje. Te llevás cuatro decisiones: entrar por una señal, dar tiempo, comprobar el progreso y ayudar con un paso claro. Eso es lifecycle con criterio Kunko. En el próximo tutorial vamos a conectar los eventos y validar el recorrido de punta a punta. Bajate la guía Tu primer journey. Un ejemplo, una plantilla y un prompt de IA. Enlace en la descripción.